Belén tenía la cabeza sofocada de tantos pensamientos.
Luego de estar parada en el jardín durante varios minutos, logró llegar a una conclusión antes de regresar a la sala de emergencia. Cuando llegó a la entrada, vio a Alicia llorando en los brazos de Santiago, corrió hacia ellos y preguntó:
—Padre, ¿qué le sucedió a la tía Alicia?
Tampoco sabía lo que sucedía, por lo que bajó la cabeza y dijo:
—Deja de llorar, ¿qué sucedió?
Alicia señaló al doctor y a la enfermera que estaban parados ce