Las palabras de Santiago hicieron que Alicia palideciera de miedo mientras el corazón le latía con fuerza.
«¿Habrá descubierto lo que hay entre Álvaro y yo? ¿Sospechará que el niño no es suyo?».
Enseguida, comenzaron a sudarle las manos y se convenció a sí misma de que él solo quería saber cuánto tiempo tenía el bebé. Miró nerviosa al doctor, que respondió:
— Está de tres o cuatro meses.
—De tres o cuatro meses —replicó Santiago.
¿Una mirada de alivio se reflejó en su rostro y al fin se