Justo en ese momento, entró Horacio al salón, cogió el micrófono y comenzó su discurso sobre la tarima.
— Hoy es el cumpleaños de mi hija Paola, gracias a todos por venir a su fiesta esta noche. Como a su padre, mi único deseo es su felicidad y bienestar. Paola, deseo que tus deseos se hagan realidad, ¡Paola Feliz cumpleaños, hija mía!
Entonces, ella se dirigió al escenario para darle un abrazo.
— Gracias, padre. Y también gracias a todos por venir a mi fiesta.—Un fuerte aplauso se escuchó