Sin embargo, la mirada de Belén se tornó fría y amenazante.
«Paola quiere destruir mi reputación, ¿he? Bueno, le saldrá el tiro por la culata»
No obstante, Belén escondió muy bien sus sentimientos, y así las personas solo podían verlo preocupada que estaba por Paola.
— No te preocupes, tengo conocimiento básico de primeros auxilios. Déjame intentarlo con el señor Ponce, quizás no sea tarde para salvarlo. —Acarició el hombro de Paola y la tranquilizó.
De inmediato, Paola volvió a la realidad