Elena y Alezandro se miraron a los ojos, congelados en ese momento que parecía haber detenido el tiempo. La música se fue apagando poco a poco pero ninguno quería salir del trance en el que ese baile los había sumergido, y fue hasta que se escuchó la voz del maestro de ceremonias agradeciendo la asistencia de los presentes Cuando tuvieron que volver a la realidad. Cuando ambos detuvieron su danza en el centro de la pista, Alessandro la observó con la respiración entrecortada y una tormenta de p