Fui al mueble, abri el bar cogi un vaso y la botella poniendo a Marcus su vaso de whisky, me acerque a él para dárselo, cogiendo con su mano mi muñeca sentandome encima de él. Intenté levantarme, pero rodeó mi cintura con su brazo haciendo fuerza para que no me levantara.
—- Quieta fiera, ahora soy yo el que manda aquí y harás todo lo que te diga si deseas que el cabrón de tu esposo siga vivo —- me dijo.
—- ¿Que quieres Marcus, David era uno de tus mejores amigos ¿porque haces esto? — pregunte.