28 No, él no.
NOHA.
Todo es por el bien de Emma, no lo olvides, solo habla con esa mujer, di que la perdonas y listo, una preocupación menos para ella.
—Hijo.
Hijo, ¿cómo me puede llamar así? Me levanto y doy la vuelta con toda la intención de mandarla a cualquier sitio lejos mío, y me congelo, ella se parece a mí, es muy joven y esos ojos, tan llenos de dolor, que te hacen sentir pena de solo mirarlos.
— Mi pequeño Noha, lo único bueno que tengo en esta vida. Mi niño.
Y cuando me abrazó, sentí algo que jamá