Lyra
El sonido de las sirenas era un aullido estridente que cortaba la noche, pero mi realidad se había reducido al agarre de hierro de Kieran en mi mano.
No miré atrás. No busqué a Chloe, sabía que ella tenía el instinto de una cucaracha de ciudad para sobrevivir a estas redadas, simplemente corrí.
Mis tacones de diseñador repiquetearon contra el cemento sucio del callejón, amenazando con hacerme caer, pero Kiran me sostenía como un ancla, tirando de mí a través del laberinto de pasillos oscu