Valeria se siente feliz al oír que su madre lo ha aceptado.
—Veré si puedo tomar el primer vuelo de mañana —dijo la joven muy entusiasmada—. No quiero estar más tiempo sola.
—Está bien, hija, me informas de cualquier cosa y si necesitas ayuda solo dime —añadió Johanna con una voz mucho más tranquila.
—Sí, mamá, descansa probablemente allá, es muy tarde, ya te aviso después todo sobre el vuelo —dijo Valeria muy entusiasmada de irse con su mamá.
—Gracias, mi niña.
—Y perdón por interrumpir tu c