Johanna, después de salir de la regadera, estuvo sentada en la silla frente a la ventana por horas pensando en lo que haría y al final decidió que lo mejor sería regresar a México y dejar al señor Kim solo para que siga con su vida.
Es mejor irse, sanar de nuevo y empezar de nuevo desde las cenizas. Cree que ya no hay nada aquí para seguir luchando.
Así que sacó su maleta, empezando a meter todas sus pertenencias, cuando oye cómo su teléfono timbra y se acerca hasta la mesa, tomándolo en su m