Han pasado un par de minutos desde que dieron de la casa, este paseo para el señor Kim se ha vuelto muy interesante y es que la tiene a pocos centímetros de ella. Puede oler su sutil fragancia que lo tiene tan loco, ver la delicada piel de su cuello que le hace estar sumamente tentado a depositar un beso en esa zona, pero debe de dejar de pensar en eso y mantener la mente tranquila.
Se separa de ella, intentando dejar un poco de distanciamiento entre ellos y fija su vista hacia el frente.