Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa solidez con la que mi rostro impactó era cálida, como el fuego. Se separé de un brinco y me encontré con un Austin estupefacto. Lo recorrí con la mirada, estaba descalzo, sin camisa y con solo unos pantalones ligeros. Pero lo más importante es que estaba ileso.
―Austin, ¡Dios! ¿Estás bien? ―hablé sobresaltada.
La adrenalina fue escapando de mi cuerpo y pude sentir como mi sangre circ







