Mientras tanto...
Ezekiel entró en la habitación mirando a su alrededor para encontrar a su pequeña compañera, pero ella no estaba a la vista. Su lobo resopló molesto. No quería nada más que envolvería en sus brazos y abrazarla hasta que no pudiera más.
Se quitó la camisa dejándose semidesnudo, estaba a punto de agarrar la toalla para ducharse cuando la puerta del baño se abrió. Se dio la vuelta y se le cortó la respiración al ver a la tentadora ante sus ojos brillantes.
Alice estaba envuelta e