La vida y la muerte no están en tus manos.
Punto de vista del autor….
—Eso es lo que ella me pidió que te informara —dijo Rylie al hombre herido, quien asintió con la cabeza y la hizo salir de la habitación.
Neil estaba sentado en la cama descansando cuando Rylie llegó con su comida y justo cuando Flor le dijo que le dijera, le transmitió las palabras exactas. Neil miró las gachas y una pequeña sonrisa apareció en sus labios ligeramente hinchados.
La ola de arrepentimiento lo golpeó una vez más al recordar cómo incriminó a esa inocente