Capítulo 80.
Capítulo 80.
No puedo abrir los ojos, me duele demasiado la cabeza para hacerlo. Pero no es solo la cabeza, mi cuerpo entero grita de dolor. Me obligo a mí misma a abrirlos y me doy cuenta de que ya no estoy en el bosque, estoy en un lugar diferente.
Aún no soy capaz de levantarme, pero ya sé que estoy en un dormitorio. Puedo ver cómo el techo es alto y está decorado con molduras doradas. Las paredes son de piedra blanca. Las cortinas son gruesas y llegan hasta el suelo. No sé dónde estoy, pero