Había transcurrido una semana desde aquel triste día en que, lamentablemente, Betty había perdido la batalla por la vida. Diego y Rebeca ya eran los padres legales de la bebé, a la que bautizaron con el nombre de Esperanza.
Aquella pequeña, se había convertido en la esperanza para seguir luchando por la felicidad de su matrimonio. Diego, había logrado su sueño de ser padre y de formar el hogar que tanto soñaba al lado de Rebeca.
Rebeca, tenía la oportunidad de ser madre de nuevo, pero había