Esa misma tarde, Alexander fue interceptado por su padre, Christopher, al salir del trabajo.
Christopher acababa de regresar de la capital acompañado de Mistine.
Desde la ventanilla del auto, lo llamó con voz seria:
—Tu madre dice que te has vuelto salvaje y que hace mucho no pasas por casa. Me ha pedido que te lleve de inmediato.
Alexander suspiró. No tenía la menor intención de volver.
Todo lo que quería era quedarse con Bella el mayor tiempo posible.
—He estado bastante ocupado última