---
Al salir de la oficina, Isabella se encontró con James.
Parecía angustiado, como si tuviera algún problema, pero al verla, su rostro se iluminó con una gran sonrisa.
—¡Isabella! ¿Es cierto que vas a tomar el SAT por adelantado?
—Sí —respondió ella, asintiendo con calma.
—¡Maldita sea! —exclamó James, levantando el pulgar con admiración sincera—. Eres increíble, de verdad te admiro muchísimo.
Pero luego frunció el ceño, pensativo.
—Si Chelsea se entera, seguro querrá hacer lo mismo… E