El sonido del agua corriendo desde el baño llenaba el silencio tenso de la habitación. Blair estaba junto a la puerta del cuarto de baño, luego de que Alejandro entrara sin aviso con la llave maestra, inmóvil, con las manos apretadas contra los costados mientras observaba a Alejandro desabotonarse la camisa. Cada movimiento de él parecía cargado de una autoridad que la hacía sentir pequeña, casi atrapada. Intentó convencerse de que no había nada que temer. “Es mi marido” Pero la sombra de las p