Lauren tamborileaba con las uñas en el brazo de la silla de la sala de espera del hospital, un gesto compulsivo que reflejaba su estado de ánimo. Su mirada fija en el reloj de la pared iba y venía, siguiendo cada movimiento del segundero como si este pudiera acelerar el tiempo. Los nervios se le enredaban en el pecho, cada segundo que pasaba sentía cómo la impaciencia daba paso a la rabia.
¿Por qué tarda tanto? pensaba, apretando los labios hasta formar una línea blanca. El hospital tenía un ai