Después de que Lauren se había ido hecha una furia de la habitación, Blair se sintió despojada de su propia voz. La discusión había escalado rápidamente, como una tormenta que arrastra todo a su paso, y ahora, con la puerta cerrada tras Lauren, el silencio era ensordecedor. La rabia de aquella mujer, aún retumbaba en sus oídos, pero había algo más que la llenaba de confusión: las palabras que Massimo le dijo.
¿Esto era real? Tal vez había escuchado mal, o al menos eso era lo que pensaba al ver