Punto de vista de Elara
El sonido de mis tacones resonaba por el gran pasillo como una cuenta atrás hacia la locura.
Kaelen caminaba a mi lado. Por la Luna, su silencio era como una cuerda tensa que nos asfixiaba a ambos. Su mano rozó la mía una vez, solo un poco. No la tomó, no la apretó. No lo había hecho en todo el día. Seguía melancólico. No podía culparlo.
Apenas nos habíamos hablado desde que nos vio a Orion y a mí en el gran salón, ni desde que lo confronté por su silencio en el tribu