Punto de vista de Elara
Entré en la mansión. Las puertas de roble se cerraron tras de mí con un golpe seco y satisfactorio. El calor del hogar se filtró en mi piel tras el aire fresco de la tarde. Mis tacones repicaban contra el suelo de mármol mientras me dirigía hacia los dormitorios. El aroma del sándalo mezclado con lavanda flotaba por los pasillos.
Ciertamente era acogedor, pero no tanto como esperaba sentirme esta noche. Justo cuando doblaba la esquina cerca de la escalera, mis dos dama