Punto de vista de Elara
Oh, querida Diosa Luna... Lyra no solo merece el infierno; merece pudrirse en un lugar que ni siquiera el infierno se atrevería a tocar.
Pero aun así... mientras me quedaba allí de pie, mirando la fotografía de ella y su amante —quien la rodeaba con el brazo como si estuviera orgulloso de arder por ella—, sentí que algo feo se retorcía en mi interior. No era ira ni celos. Esto era más frío. Arrepentimiento, tal vez, o piedad. Porque en otro mundo, si no hubiéramos sido