Punto de vista de Luis
Elara abrió la boca, pero no salió ningún sonido. El peso de la verdad era demasiado. Parecía que podría colapsar en cualquier segundo. Todo su cuerpo temblaba mientras su mente intentaba dar sentido a la información con la que acababa de destrozarla.
Era mi señal para acercarme, y lo hice. Mi voz se suavizó por un momento, lo justo para ofrecer un hilo de consuelo.
—Lo siento, Elara. Pero es la verdad. Y si quieres detener esto —si quieres que Kaelen sea tuyo—, tiene