Punto de vista de Luis
Elara no se había movido de donde estaba desplomada en el suelo. Sus hombros seguían temblando y sus manos se cerraban en puños sobre la tierra. Podía ver sus labios apretándose en un intento desesperado por mantenerse entera, pero la única lágrima que corría por su mejilla la traicionaba.
Incliné la cabeza, observándola con una leve curiosidad, como si fuera una cosita frágil a punto de romperse —porque lo estaba.
Todo esto por culpa de Kaelen. Sabe eso, Elara. Sabe q