Cap. 23 Psicóloga loca y retirada parte 3.
Redsy la cargó en su espalda y tomó la jaula con los cuyes en la otra mano. Salió de la casa, que ardía rápidamente. El fuego crepitaba con violencia, y mientras intentaba entender qué había pasado, notó algo en Sandy: sangre salía de su frente.
Al mirar con más atención, vio el disparo. Sandy estaba muerta.
—No... no... ¿qué demonios está pasando? —dijo Redsy, confundido.
Entonces, la casa explotó. El gas acumulado en la cocina había detonado cuando el fuego del sótano llegó allí.
—¡Maldita sea