Sofía:
Nos encontrábamos en el salón de la casa de Marcelo. Él y yo estábamos sentados en unos sillones y Laila se encontraba en el sofá junto a Favio. Ella iba vestida como siempre con un hermoso vestido, en esta ocasión era blanco. Aunque odiaba admitirlo, debo decir que tenía un gusto exquisito a la hora de elegir sus atuendos.
El niño y ella tenían una relación muy cercana. En el fondo la envidiaba por eso, y tenía como meta ganarme su cariño para tener una relación tan afectiva con él