Capitulo 80
Sofía:
Estás despedida. Aquellas dos simples palabras se sintieron como un temblor de tierra que sacudió por completo mi mundo. Me dediqué por tanto tiempo en cuerpo y alma a mi trabajo que nunca me pasó por la cabeza que aquel momento llegaría.
—No —negué con la cabeza sintiendo como las lágrimas se apresuraban a salir—. Robert, tú no me puedes estar haciendo esto.
—Lo lamento. Esto no depende de mí. Sabes cómo funcionan estas cosas. La decisión vino de arriba. En la prensa salió