Capítulo 55.
Evelyn.
Su sola imagen me dice que no es capaz de controlarse. Su respiración le hace subir los hombros, pero la mía sigue tranquila, pese a todo lo que me arde por dentro.
—Debí haber obedecido a mi coherencia —me observa de pies a cabeza—. Ella sí sabía que harías algo como esto.
—¿Y cómo lo supiste? —no le confirmo nada—. ¿Porque dieciocho meses diseccionándome como un experimento te lo dijeron? —guardo mi arma con calma—. No mereces ni una de mis balas, escoria. Sería liberarte de lo que a