Capítulo 32.
Logan.
—Todo lo que poseas, tú o tu familia será confiscado hasta que encontremos el precio que te pagaron— confirma el infeliz—, o en su defecto, quien lo pagó.
—Hijo de puta— me suelto de las cadenas con la técnica aprendida, lanzándome sobre él con rabia acumulada de años. Mis puños impactan su rostro antes de que siquiera pueda dar un paso atrás.
Zuwen tambalea, pero no cae. Gira sobre su eje y me devuelve un golpe directo al pómulo que me revienta la piel. Su nivel se iguala al mío y por e