Capítulo 252.
Narrador Omnisciente.
—Con un arma hasta las perras se sienten valientes, Medusa— Severine se logra incorporar, limpiando su boca por tercera vez. —Pero eres todo lo que dicen. Solo una princesa que cree…
El segundo disparo se adentra entre las hebras oscuras, cortando un mechón considerable que le hace inhalar el fuerte aroma a cabello quemado.
—Dame lo que le quitaste— no piensa discutir idioteces con alguien que piensa que todo se trata de una rivalidad que ella ni siquiera sintió como tal.