Capítulo 225.
Merle Volclain.
—Tus armas están siendo preparadas, mientras te das un baño y te quitas esos harapos— mi padre cuelga el teléfono al disponer la orden de salida en bodega. Su despacho siempre desprende lo mismo que él, al punto de que la reacción fisiológica sigue siendo la misma. La servidumbre entra escasos segundos después de que su campana suene. —Lleven algo de comida para que se recupere, ¿algo que prefieras?
—Algo rápido— mi estómago pide algo más, mi cuerpo necesita energía, pero mi