Capítulo 181.
Kenzo Ridver
El médico sale por tercera vez en el día de la habitación donde se encuentra la mujer que no ha pasado tiempo fuera de las instalaciones donde despertó. Me aproximo a él.
—¿Hay algo mal?— la pregunta me sabe a hielo, deseando que la respuesta sea mejor.
—Ya hemos hablado de los monitoreos —empieza con su tono estéril al bajar el portapapeles azul y el bolígrafo—. Estos fueron los últimos análisis y, como le comenté antes, el coma dejó secuelas que hemos intentado aminorar con la implementación de los nuevos tratamientos neurológicos. Afortunadamente todo ha sido favorable y superó la crisis de ayer muy bien. Sin consecuencias.
Asiento con el sabor amargo en el paladar al recordar lo que derivó su crisis. Él sigue hablando explicando que ya nos podemos marchar cuando lo creamos conveniente, aunque no escucho. No realmente.
Tengo un pitido instalado desde ayer cuando supo que perdimos...que teníamos y perdimos.
—¿Y el dolor? —pregunto pasando la mano por mi mandíbula pa