Capítulo 122.
Narrador Omnisciente.
Una ráfaga imposible de seguir a simple vista los recibe; una tormenta de balas que arranca trozos de acero de los marcos, hace estallar los paneles del techo al primer segundo. Los primeros hombres tras los escudos caen envueltos en sangre, los cuerpos giran sobre sí mismos, lanzando sangre contra las paredes, siendo destrozados por los agentes que se niegan a dejarlos entrar.
Los proyectiles impactan en los escudos con la fuerza de una avalancha mortal que hace vibrar el