Capítulo 84.
Sofía.
Una habitación totalmente blanca es lo que veo cuando abro los ojos. Me froto la cara para acostumbrarme a ello, notando un vendaje en mis muñecas, los tobillos igual y en el abdomen tengo algo similar, estando solo con ropa deportiva que cubre solo mis senos y la parte baja con un pantalón elástico adherido a mi cuerpo. No tengo zapatos, pero hay un par en una silla. Nos los uso, camino descalza porque no me quedan. El frío me toma, pero no me enfoco en eso, sino en la habitación vacía