Capítulo 68.
Sofía.
Casi huyendo llego a casa. Corriendo desde que entro, evitando mirar a alguien. Necesito ser la misma que no se deja caer, pero lo que unía mis piezas no lo tengo. Eso impide que pueda con tanto.
—Sofía— me hablan y solo muevo la mano para indicar que no es momento.
Ellos respetan eso.
Me quito toda la ropa antes de entrar a la ducha. El agua fría cae por mi cabeza bajando por mis hombros, mientras lucho, con mi propia cabeza. Las pesadillas quieren regresar, pero no las dejo. No tengo