Capítulo 44.
Sofía.
Las horas transcurren y yo sólo pienso en que con el pacto con los Myers debo volver, lo quiera o no. Ahora los respaldan muchos y cazarme será fácil. Tendría más balas sobre mi cabeza que ideas y justo ahora no tengo ganas de correr.
—Descansa, Wifey— roza los labios en mi oreja. —Jamás le des el placer de verte en el suelo.
Abro los ojos y él me aleja hebras de cabello de las mejillas.
—Van a sangrar, es un juramento.
Eso basta para que vuelva a dormir, presa del agotamiento que só