Capítulo 132.
Sofía
El disparo me despierta otra vez. El pulso está disparado, y la frente, bañada en sudor. La pesadilla duele, y no siento más que ese mismo dolor punzante en el pecho.
Bruno… lo perdí.
El casquillo que tengo en la mano me hace suspirar. No sé ni por qué lo recogí, si es tan común como todos los que se usan aquí. Pero se volvió una especie de amuleto, o de promesa. Da igual, es una tontería con intento de sentido.
Estoy agotada mentalmente. Llevo un sinnúmero de horas sin dormir y apenas he