Capítulo 104.
Donovan.
Despierto con dolor en el cuello, el gato del demonio en mi cara llenándome de pelos y uno de los crayones de Kilian que se rompe cuándo lo aplasto al incorporarme. «Maldit@ suerte la mía» me froto la cara para encontrarme solo en la habitación. Me quedé dormido y ahora tengo que comprar más colores para un niño de cuatro años.
Recojo los dos pedazos de los crayones y los dejo sobre la mesa, para meterme a bañar y quitarme la somnolencia.
Seguramente Sofía ya se recuperó, de otro mod