El día de la audiencia finalmente había llegado. Soraya trató de ponerse su mejor ropa. Un traje gris y salto oscuros. Por consejo de Ingrid, ella no puso ninguna joya, ni maquillaje fuerte para llamar la atención. Lo ideal sería que ella pareciera ser alguien humilde, de apariencia simple, sin vanidad.
Está claro que la estrategia de su abogado era presentar una nueva versión de Soraya para que el juez no la juzgara por su ropa o su comportamiento. Sabía que su adversario utilizaría muchos