Brad me entretuvo durante aproximadamente dos horas regañándome sobre la discusión con mi madrina y repitiéndome que somos un equipo, que solo quiere cuidarme de Alex y todas las frases que siempre usa con intenciones de manipularme.
Llegué agotada al cuarto y solo quería darme un baño largo. Cuando salí de la ducha, noté que Alex había llegado y tenía sangre en los nudillos y el labio roto. Me pregunté cómo se habría lastimado de esa forma.
—Amor, ¿qué ocurrió? —le pregunté preocupada.