Era dulce, cálido, caliente; su esposo la besaba de una manera que le hacía sentirse en las nubes, para ella nunca hubo tiempo para el amor, siendo una joven de bajos recursos y sin una madre que cuidase de ella tuvo que asumir el rol de ama de casa desde temprana edad.
—Me gustas Sammy—susurró deleitándose con los labios de su esposa, nunca tuvo tiempo de apreciarlos. Aquella vez que se aprovechó de ella no se tomó el tiempo de reconocerla, solo veía a Sahira, que tonto fue al confundirlas. El