Mundo de ficçãoIniciar sessãoDecir que estaba destrozada era poco. Me había quedado helada, mi cuerpo temblaba y mi respiración era trabajosa. No quería creerlo, él no me haría una cosa así, no después de todo lo que habíamos vivido. No quería creer que James me lastimara de esa forma. No con mi estado mental en juego. No así, por favor.
El rímel se había corrido por debajo de mis ojos, como una lluvia negra que manchaba mi rostro hasta la mitad de mis mejillas. Mis ojos, rojizos por el llanto y mi corazón, termi







