Capítulo 122. Un hombre muy feliz
Capítulo 122. Un hombre muy feliz
Cristóbal Mendoza Ramírez
León, Guanajuato, México
Salí del auditorio en el que se llevó a cabo mi examen y al hacerlo les di la buena noticia a toda la gente que estaba ahí por mí, a Amaia, a Axel a unos amigos de mi salón, a otros de mis maestros, al licenciado Domínguez y a mi familia que no llegó a tiempo, pero ya estaban ahí, mi madre, mis tías y mis primos y primas más cercanos para celebrar este importante logro de mi vida.
–Cris, te lo dije que te iría