Mundo ficciónIniciar sesiónUnas semanas más tarde, mientras estaba organizando la agenda del resto de la semana de Josh, escuchó una voz que gritaba desde la entrada:
—¡Miren nada más a quien tenemos aquí! —y se abalanzó hacia ella con los brazos abiertos. Maia quien estaba detrás de su escritorio se sorprendió mucho. Estaba frente a alguien de quien jamás esperó un recibimiento tal. Esquivó el supuesto abrazo dejándolo






