Al día siguiente Mora recibió una llamada de la directora del colegio.
No entendía nada, pero pensó que podía ser otro juego de Amadeo, por lo que no accedió inmediatamente, le dijo que le contestaba más tarde.
Quería ordenar sus ideas.
Su cabecita no dejaba de pensar, cuando le sonó el celular de nuevo, era un número desconocido, atendió pensando que si era alguna amenaza de parte de Amadeo, iba a cortar inmediatamente, sin escuchar lo que querían decirle y que con todo el dolor de su alma le