Aura
Abro los ojos y siento un enorme placer cuando estiro mis brazos. La cama en la que estoy es tan cómoda que ni siquiera me dan ganas de levantarme.
Pero a juzgar por la claridad de la ventana intuyo que ya amaneció y bastante.
Luka se encuentra dormido en el sofá y algo me dice que fue incapaz de dejarme sola aquí. Mi corazón se llena de ternura, si es así conmigo, no me quiero imaginar cómo lo será con Bárbara.
Tomo la almohada y la lanzo hacia él golpeando su cara, Luka se levanta de