Alina
El viento silba a nuestro alrededor mientras nos dirigimos al corazón del castillo. Las antorchas titilan en la oscuridad, proyectando sombras danzantes sobre las paredes de piedra. Damon camina a mi lado, su mano apretando la mía como si temiera que yo desapareciera.
— No tienes que hacer esto, murmura.
Lo miro, con la respiración entrecortada. Su rostro está tenso, marcado por una preocupación palpable. Sus ojos oscuros, que suelen ser tan penetrantes, están nublados por una emoción que