Davison apretó los labios. Los rodeaba un silencio incómodo, al menos lo era para el hombre.
Evie volvió a comer su wafle con helado, saboreando el suave dulce que se derretía en su paladar. Davison la observaba fijamente, sintiendo el nudo irse formando de a poco en su garganta.
Evie parecía una muñequita, no aparentaba tener treinta años, se veía de menor edad. Era una joven de alto valor, de las que se sabe que pertenecen a la alta alcurnia. Su cabello perfectamente arreglado, maquillaje nat